Pugna por Centro de las Artes en Zamora
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Pugna por Centro de las Artes en Zamora
Las autoridades municipales iniciaron la construcción del Centro de las Artes de Michoacán; se edifica en el Centro Histórico de la ciudad y tendrá un costo total de 270 millones de pesos
| Viernes 27 de Octubre de 2006 |
| Heriberto Cortés Vélez/Cambio de Michoacán
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| No consultaron la opinión del pueblo ni de las autoridades municipales para iniciar la construcción del Centro de las Artes de Michoacán, que actualmente ya se edifica en el Centro Histórico de Zamora, entre el Teatro Obrero y la denominada Catedral Inconclusa, obra que tendrá un costo total de 270 millones de pesos. Así lo señalaron múltiples habitantes de esta ciudad y algunos representantes de asociaciones civiles, quienes en la presentación de este proyecto exigieron la cancelación de la obra o, al menos, su traslado fuera del Centro Histórico zamorano. Diversos funcionarios públicos de los poderes ejecutivos federales y estatales, así como dos legisladores locales se dieron cita en Zamora para dialogar con la prensa y los disconformes con el proyecto, para dar a conocer los objetivos y las actividades que realizará el mismo; sin embargo, no fueron bienvenidos como se esperaba. Entre los presentes se contó al secretario de Cultura, Crisanto Cacho Vega, el director general de Centro Nacional de las Artes, Benjamín Juárez Echanique, órgano dependiente de Conaculta, además de los legisladores Martín Godoy, presidente de la Comisión de Cultura del Congreso del Estado y Martín Samaguey, integrante de la misma comisión. Este último fue el primero en tomar la palabra, al señalar que «faltó tacto y comunicación para que los zamoranos nos sintiéramos parte del proyecto, y no que era una imposición», declaró el legislador, quien por cierto es nativo de esta población. Luego señaló que al tratar de frenar el proyecto, inmediatamente encontraron el compromiso del secretario de Cultura, así como del gobierno del Estado, y apuntó «un reconocimiento especial a Vicente Fox y a su señora Marta (Sahagún)», por la gestión de este inmueble. Martín Godoy, por su parte, dijo que la respuesta al desarrollo también se puede llevar por el lado de la cultura, y argumentó, en torno al rechazo de esta infraestructura, que él ya quisiera llevársela a Lázaro Cárdenas, puerto de donde es originario. El titular del Centro Nacional de las Artes señaló en su turno que este centro formará parte de una red de dependencias similares que buscarán ver la cultura y el arte no como entretenimiento, sino como un punto de apoyo para el bienestar social. Asimismo, el secretario de Cultura se sumó a las alabanzas para este naciente edificio, al señalar sus virtudes y los alcances que se buscarán con el mismo, pero también aludió a la serie de quejas que le fueron presentadas sobre «la cuestión arquitectónica», pero dijo que el proyecto reunió todas las condiciones patrimoniales y de construcción, además de que el plano fue avalado bajo concurso. La finca cultural Entre polvo, ladrillos, resplandores de soldadura y materiales de construcción, más de 50 hombres trabajan actualmente en la construcción de este edificio, el cual se ubica en la Avenida 5 de Mayo, entre la denominada Catedral Inconclusa, que por cierto ya están concluyendo, y el Teatro Obrero. La obra ya está sumamente avanzada, de manera que ya se puede visualizar perfectamente su estructura y sólo le restan los acabados. Con una clara tendencia minimalista y ultra pragmática, esta obra será en su parte estructural de vigas metálicas, las cuales sostendrán paneles semitransparentes como muros. |
Abajo, un estacionamiento subterráneo, mientras que en las dos plantas de este edificio se ubicará un taller de gráfica, otro de pintura y dibujo, cuatro salones pedagógicos para la teoría de las artes, una teleaula, una sala de juntas, dos salones de danza contemporánea y clásica, uno de práctica escénica para teatro, diez salones de estudio individual para música, otro para canto coral, uno más de teoría musical y otro para estudio de conjuntos instrumentales, además de baños, bodegas, cafetería, librería, galería, biblioteca y oficinas generales.
Sin embargo, uno de los puntos en discordia fue un pico en la planta alta, que formando una escuadra obtusa de 45 grados, asoma hasta la mitad de la vía pública.
Esto no implica problema vial alguno, como lo reconocieron los inconformes, pero el conflicto recae en que si las propias autoridades no acatan la ley de respetar la prohibición para construir en la vía pública, cómo esperan que la respeten los zamoranos.
Aún así, el secretario de Cultura señaló que este pico forma parte de la obra creativa de un arquitecto y no se le puede modificar, pero agregó también que durante varios meses estuvo expuesta la maqueta en la Presidencia Municipal de Zamora, para que los pobladores pudieran analizar el proyecto.
La réplica
En contraste, todas las declaraciones anteriores fueron desmentidas por diversas agrupaciones que se dieron cita ahí mismo.
La anterior en primer lugar; una vez que Crisanto Cacho Vega señaló la exposición de la aludida maqueta, múltiples voces gritaron «falso», «mentiroso», «nunca hubo tal maqueta».
Luego de una breve serie de acusaciones y vituperios en contra de las autoridades, el secretario llamó a la calma y solicitó le dejaran hablar, con el fin de que conocieran el proyecto, aunque una voz se predispuso: «Y para qué lo vamos a conocer, si ya están terminando la obra».
Los objetivos
Entre las necesidades y atenciones que cubrirá este centro, en una presentación multimedia, los funcionarios del Centro Nacional de las Artes, expresaron que en los objetivos está «vincular la educación, creación y difusión de las artes».
Otros objetivos serán «promover la participación de la sociedad en los procesos culturales y artísticos, articular la educación con la vida artística de la entidad, la región y el país, elevar el nivel de la práctica artística de los creadores, fortalecer el perfil de maestros de educación básica artística, así como de de casas de cultura».
Pero también apuntó que buscarán «mejorar los programas educativos y servicios culturales, apoyar la formación de profesionales en gestión y patrimonio cultural y procurar infraestructura especializada de calidad mundial».
El debate
Dos horas más tarde, luego de discursos y promesas, se atendieron las preguntas y comentarios de los inconformes, como el caso de Carlos Vargas, presidente del Patronato para la Construcción de la Catedral Inconclusa, quien dijo que no se oponen a la creación ni a la construcción de este centro, sino a su ubicación, donde desencaja con el resto de la arquitectura.
«¿Por qué se daña a una ciudad en sus reglamentos, por qué se brincaron los reglamentos municipales?», cuestionó.
De igual manera, Felipe Peña Verduzco, secretario general del grupo Medio Ambiente Zamorano, opinó que le parecía interesante la «lavada de coco que nos vino a dar aquí este señor (el titular del Cenart), pero lo cierto es que este es un proyecto totalmente ilegal e inmoral».
«No se pueden seguir construyendo obras sin la consulta del pueblo, la cultura no es el espacio físico, la cultura está en las calles, en las familias y las gentes… La alta elite será la única que podrá tener acceso a este centro», cuestionó otro zamorano.
Todos los que en su turno hablaron desmintieron la versión del secretario de Cultura, respecto a la exposición que se hizo de los planos y la maqueta de la obra, pero de manera especial una voz que sólo se identificó como regidora del Ayuntamiento, señaló que en su diario entrar y salir de las oficinas municipales, nunca vio tal maqueta.
«Jamás el fin va a justificar los medios, no se pueden saltar las leyes municipales y estatales»; y agregó que nunca hubo un dictamen de impacto ambiental de Suma que avalara la obra, ni mucho menos un dictamen del cambio de uso del suelo.
Marco Ballesteros, secretario del Colegio de Arquitectos de Zamora, por su parte, expresó que nunca les expidieron la información que ellos solicitaron, por lo que suponen que no hay un fundamento del emplazamiento de este centro en este lugar preciso, o dicho de otro modo, no lograron justificar la necedad de poner este edificio a mitad del Centro Histórico.
«Que le corten el pico»
Respecto al marco jurídico que legisla la construcción de obras sobre la vía pública, Martín Godoy no argumentó nada en este rubro, sino que se limitó a decir «que le corten el pico, si ese es el problema que se lo quiten, si se está violando una norma, pues que se corrija el diseño del edificio y ya».
Expresó que «el maquillaje del edificio no importa, lo importante es lo que pasará dentro, las funciones, las acciones, el equipamiento que tenga, el fondo es magnífico, ya quisiera yo la mitad de este edificio en Lázaro Cárdenas; Zamora va a crecer mucho, será un gran centro de producción artística».
Finalmente trascendió la cifra que se gastará en esta construcción: 270 millones de pesos, los cuales se están invirtiendo en un edificio de dos plantas y un «gran teatro», como lo definió el secretario de Cultura, aunque visto de cerca, el teatro no tendrá capacidad para más de dos mil personas.

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