Richard Rogers, en la dimensión 'Star Trek'

HOTEL HESPERIA TOWER, un ovni diseñado por el arquitecto británico con vistas a Barcelona
FERNANDO GALLARDO 23/12/2006
El auge de la arquitectura espectáculo encuentra en los hoteles urbanos un aliado poderoso y natural. Y el nuevo buque insignia de la cadena Hesperia en Barcelona emerge con una deslumbrante imagen
Star Trek desde un flanco de la autopista al aeropuerto, sobre el área de expansión de la Fira 2. El proyecto es del arquitecto británico Richard Rogers, autor de la terminal 4 del aeropuerto de Madrid-Barajas, y, junto a Renzo Piano, del legendario Beaubourg de París. Y han colaborado en el proyecto el estudio Alonso-Balaguer, en la dirección técnica, y GCA Arquitectes Associats, con Josep Juanpere a la cabeza, en su interiorismo.
El proyecto ha levantado comentarios de distinto tipo, y hay quien esperaba más de este brillante pope del brutalismo-high tech en la capital española del diseño. El rascacielos, de 105 metros de altura y 27 pisos, es una serie de cajas apiladas entre dos vástagos de hormigón, el mayor de ellos culminado por un platillo volante de vidrio y PVC que acoge el restaurante panorámico Evo, a cargo de Santi Santamaría. Se apoya en él una pantalla acristalada con un eje de doble estrella cuya estructura alberga el vestíbulo del hotel y da continuidad espacial a su centro de congresos y reuniones.
Sorprende, por inesperada, la ambientación interior, por momentos inclinada al simbolismo kitsch. Versátil en su mantenimiento, confortable en la ergonomía del mobiliario y hasta rutilante por todos los avances domóticos que propone, la distribución de las habitaciones repite el trazado en L, pero deja abierto el cuarto de baño a la entrada, separado de la alcoba por una puerta de vidrio en sándwich con un retal de seda en su interior. Fruto de la sobredecoración, el doble juego de cortinones al fondo sustrae la vista de la ciudad y elimina de un cortinazo la pureza formal del habitáculo diseñado por Rogers. Sobre la cama, realzada por un cabecero de terciopelo dorado, penden dos borlas y sendas lámparas de cristal tallado que los huéspedes suelen confundir con tiradores de las luminarias para la lectura.
Al personal de recepción se debe confiar, durante los trámites de registro, la reserva de una mesa en el restaurante, tan abarrotado se encuentra en estos primeros meses de actividad del hotel. Lástima que el entoldamiento imprevisto de la cúpula geodésica, obligado como consecuencia de las altas temperaturas registradas en su interior, desluzca las vistas sobre la ciudad y el mar. Aunque suene a boutade, lo más reconocible del arquitecto británico es la planta técnica del edificio, en el sexto piso, donde braman las calderas, los compresores, los extractores de aire, los grupos eléctricos y toda la maquinaria que hace funcionar el hotel.
TRAS LAS FORMAS DEL GUGGENHEIM

28/12/2006
El efecto sorpresa del Guggenheim no se ha repetido, pero Frank Gehry está aplicando sus soluciones a otros edificios que, como el hotel Marqués de Riscal en Elciego (Álava), resultan a pequeña escala tan espectaculares como el museo bilbaíno. La de Gehry es una arquitectura escultórica en la que la audacia de las formas se consigue afilando el ingenio y utilizando un programa informático, el Catia, que está revolucionando, y a veces uniformando, la arquitectura.
Arquitectura espectacular
Reconocimientos, impresionantes construcciones, vanguardistas edificaciones, ambiciosos proyectos y todo un derroche de creatividad y tecnología deja este 2006 en lo que a diseño de espacios se refiere
Gerardo León
El Universal
Jueves 28 de diciembre de 2006
D urante 2006 se erigieron importantes e innovadoras obras en las principales ciudades del orbe. Algunas de estas edificaciones dieron mucho de qué hablar y se colocaron entre lo más destacado del año, en lo que a arquitectura se refiere.
Están las que desataron polémica por sus vanguardistas formas y otras que produjeron asombro por su derroche tecnológico.
Un buen ejemplo es el hotel/bodega de la firma vinícola Marqués del Riscal, en Elciego, España, creado por el arquitecto canadiense Frank Gehry quien pudo concluir éste, uno de sus más grandes proyectos, en este año que culmina.
Al igual que casi todas las construcciones de Gehry, deja sin respiración a quienes ya han podido verlo de cerca: parece un enorme navío de caprichosas formas que flota en medio de los viñedos de la región.
El sello de Gehry -quien ama romper con la formalidad y lo convencional- es más que evidente.
Se trata de un conjunto de estructuras curvas colocadas una sobre otra, como si fueran las capas de un pastel.
Debajo del hotel está la bodega de la casa vitivinícola, fundada en 1860, y que el canadiense también rediseñó como parte de este trabajo.
El hotel de lujo tiene sólo 14 habitaciones y será manejado por la cadena estadounidense Starwood, administradora en España de exclusivos hoteles como el Palace, en Madrid; el María Cristina, en San Sebastián, o el Alfonso XIII, de Sevilla.
El nuevo recinto, con categoría boutique, solicita para ocupar sus habitaciones una tarifa que supera los 600 euros por noche.
En Oriente
Por su parte, el afamado arquitecto estadounidense Peter Marino llevó a cabo uno de sus más ambiciosos diseños: la edificación de la ultramoderna tienda Chanel en el importante puerto chino de Hong Kong.
Tres pisos componen este espacio que se ubica en la esquina de uno de los edificios más altos del centro de la ciudad: el Prince.
Para realizar su obra, Marino se inspiró en el empaque de Chanel 5 y con gran derroche de tecnología logró unos hermosos interiores de total vanguardia.
De lejos, la estructura semeja una caja de cristal en cuya fachada se proyectan las gigantescas siluetas de cuatro mujeres, las cuales despiertan el interés de los transeúntes.
"La icónica caja del famoso perfume, con sus dimensiones perfectas y una línea delgada, fina y negra en los bordes, era una gran idea para reproducir en la fachada. Añadimos transparencia y luz con el cristal blanco y luminoso que cambia constantemente de intensidad. Todo ello hace de este lugar lo último en moda y diseño", explica Marino.
La original construcción posee una cortina de cristal con 210 mil pequeños emisores de luz (LEDS) controlados por una computadora.
Buscan se declare a la UNAM Patrimonio de la Humanidad
27-Diciembre-06
En enero se presentará ante la UNESCO el expediente para que el conjunto arquitectónico, con obras de Rivera, Orozco y Tamayo en Ciudad Universitaria, sea declarado Patrimonio Cultural.
La última semana de enero de 2007, México podría despertar con una gran noticia: la Ciudad Universitaria de la Universidad Nacional Autónoma de México podría ser catalogada como Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO.
Así lo confirma Javier Villalobos, presidente del Icomos (Consejo Internacional de Monumentos y Sitios) Mexicano, quien será testigo de la presentación del expediente que hará México ante la Oficina de Patrimonio Mundial de la UNESCO, para que el conjunto arquitectónico, urbano y paisajístico del campus universitario, sea considerado Patrimonio del Mundo.
“Este informe se presentará a fines del mes de enero en la Reunión del Comité Ejecutivo, con el único objeto de que la parte de Ciudad Universitaria construida entre 1949 y 1952, sea inscrita en la Lista de Patrimonio Mundial”.
De otorgarse esa declaratoria, dice Villalobos, sería la segunda vez que México obtiene esa distinción en el rubro de arquitectura del siglo XX, luego de que la Casa de Luis Barragán fuera declarada Patrimonio de la Humanidad.
A unas semanas del gran día, Villalobos indica que aun cuando el expediente de Ciudad Universitaria ya se integró de manera exhaustiva —bajo la supervisión del arquitecto Felipe Leal— todavía quedan algunos pendientes.
Villalobos, asegura que el expediente de CU está muy completo, sólo faltan algunos documentos para concluir el “Plan de manejo”, escrito necesario para explicar la forma en que se garantizará la preservación de CU en su proyecto original así como la manera en que se pretende darle un mayor mantenimiento para impedir así que pueda verse afectada o dañada en el futuro.
Expediente sólidoLa declaratoria de Ciudad Universitaria —cuya arquitectura funcionalista integra la obra de los artistas más importante de aquellos años, como Diego Rivera, José Clemente Orozco, Edmundo O´Gorman y Rufino Tamayo— reconocerá el significado del proyecto original, tal y como lo especifica la declaratoria de Ciudad Universitaria que la reconoce como monumento artístico, desde el pasado 27 de abril de 2005.
Es decir, que sólo recibiría este reconocimiento el área inaugurada en 1952, la cual comprende el límite entre las facultades de Filosofía y Letras, la de Economía, la de Derecho así como la de Odontología. En esta delimitación también se incluye el espacio de los frontones y la zona deportiva, de igual forma el destinado a la Facultad de Medicina y al Estadio Olímpico.
La declaratoria no contemplaría las construcciones posteriores situadas en el circuito exterior, como son el Museo Universum, el Centro Cultural Universitario, el Espacio Escultórico, las nuevas facultades y las instalaciones de TV UNAM.
“De obtener esa declaratoria se reconocería a las vialidades y su relación con el paisaje, así como a los edificios y a los murales que los envuelven. Con esta declaratoria se distinguiría a la arquitectura mexicana que ha tenido siempre una gran calidad”.
En este gran proyecto arquitectónico cristalizado en la UNAM intervinieron algunos de los arquitectos más importantes del país como Teodoro González de León, Pedro Ramírez Vázquez y Agustín Pérez Palacios.
Desde que Ciudad Universitaria fue declarada monumento artístico de la Nación, Felipe Leal, coordinador de los proyectos especiales de la UNAM, ha sostenido que en este singular espacio se conjuga el trabajo de los mejores paisajistas, arquitectos, ingenieros, artistas e intelectuales.
“Su calidad es incuestionable. Ningún conocedor, universitario o visitante puede negar el valor artístico de este campus que fue construido hace más de 50 años”, finaliza Leal.
Leticia Sánchez
Ipod inspira la creación de un edificio
Bautizado convenientemente como iPad, se trata de un edificio cuyas formas se basan en las del popular reproductor de Apple, tendrá 23 pisos y más de 200 espacios habitables
Redacción ELUNIVERSAL.com.mx
El Universal
Jueves 28 de diciembre de 2006
El mundo iPod cada vez va más lejos y es que cada vez son más los objetos que desean emularlo. Tal es el caso de una nueva construcción que se erguirá en la ciudad de Dubai, en Emiratos Árabes, para 2009.
Bautizado convenientemente como iPad, se trata de un edificio cuyas formas se basan en las del popular reproductor de Apple, tendrá 23 pisos y más de 200 espacios habitables.
La obra fue diseñada por el estudio hongkonés James Law Cybertecture, una firma especializada en estructuras tecnológicas e inteligentes, y serán los responsables de convertir por primera vez un gadget en un edificio.
La apariencia es la de un iPod sobre su base al momento de cargarlo y respeta el tono blanco original del reproductor, pero añade algo de color en los cristales que ocuparán toda la portada así como en las esquinas.
Para darnos una idea de lo que es el fénome iPod, hace algunas semanas fue publicado el libro The Perfect Thing: How the iPod Shuffles Commerce, Culture, and Coolness de Steven Levy, periodista y editor de tecnología de la revista Newsweek. La obra hace referencia a "los cambios culturales que produjo el dispositivo en la sociedad y cómo modificó la manera de hacer negocios en la industria de la música".
*Con información de NoticiasDot y cordoba.net.
pmm
Morelia, sin proyecto de planeación a largo plazo: Patricia Avila García
■ Las urbes son una mercancía para los intereses de unos cuantos, señaló la investigadora
■ Los gobiernos municipal y estatal no han considerado el crecimiento y necesidades de la gente
■ Las nuevas ciudades propician segregación social y dejan sin servicios muchas zonas de la capital
Tamara Sosa
En Morelia no existe una planeación urbana, ya que los proyectos que los gobiernos municipal y estatal desarrollan en ese sentido tienen una visión de corto plazo que no considera el crecimiento poblacional y las necesidades en torno a los servicios, afirmó la investigadora social del Centro de Investigaciones en Ecología (CIEco) de la UNAM, y ganadora del premio nacional de la Academia Mexicana de Ciencias, Patricia Avila García, quien añadió que lo anterior contrasta con la creación de “nuevas ciudades”, como es el caso de Tres Marías y Montaña Monarca, que resultan proyectos negativos, pues generan una segregación de la sociedad.
La planeación del desarrollo urbano de Morelia “queda en papeles”, señaló la investigadora, pues actualmente las ciudades se han convertido en una mercancía que vela por los intereses de unos cuantos.
Tal es el caso de los proyectos de las llamadas nuevas ciudades, que pretenden inculcar en la sociedad la imagen de un “lugar ideal” para vivir, sin embargo, son proyectos incorrectos que no resuelven un problema de desarrollo urbano, pues sólo propician una ruptura en la sociedad, toda vez que son espacios en los que no hay lugares públicos de convivencia y están estructurados de manera en que no se permite la entrada a cualquier persona. En ese sentido, Avila García consideró que el concepto de “nuevas ciudades” es incorrecto, ya que son lugares que no cuentan con un desarrollo económico, social o cultural, y sobre todo con una convivencia social activa, por lo que, por el contrario, incitan a la segregación de la sociedad.
De la misma manera, la investigadora de la UNAM señaló que el trabajo que han estado implementando los gobiernos municipal, estatal y federal en materia de desarrollo urbano “no tienen una visión a largo plazo”, toda vez que no se atienden las necesidades de la población y se da prioridad a los intereses de “grupos de poder inmobiliarios”, actuando de manera “irresponsable”, pues dejan en manos de empresarios la labor que debería realizar el rector de la sociedad, desviando así la inversión pública en proyectos privados.
Otra manera en que se afecta a la sociedad moreliana con las nuevas ciudades, señaló Avila García, es que para su inversión los gobiernos tuvieron que subsidiar los servicios de agua potable y electrificación, por lo que de esa manera la iniciativa privada se ve beneficiada con servicios a los que la ciudadanía no tiene acceso en muchas zonas de Morelia.
Asimismo, la inversión que actualmente hace el Ayuntamiento de Morelia, en coordinación con gobierno del estado, para preservar la zona del centro de la ciudad es una muestra del desarrollo urbano que se planea consolidar con la nueva Ley de Desarrollo Urbano, en la que se considera desplazar a los habitantes del centro hacia lugares en las afueras de la ciudad, para así enfocarse en la privatización del Centro Histórico, advirtió la investigadora, ya que cada vez es más común que los servicios de ese lugar tiendan a encarecerse, hasta que en un determinado tiempo sólo sea un espacio dirigido al turismo de la entidad, rompiendo así con la concepción a partir de la cual se creó la ciudad, cuando se consideraban primordiales los espacios de convivencia. De esa manera, la ecologista social afirmó que el patrimonio cultural de la ciudad no se basa en el esplendor de las edificaciones, sino en la cultura ciudadana que habita la colonia del centro, elemento que se irá perdiendo gradualmente para abrir paso a una nueva cultura del consumismo y del entretenimiento para personas con ingresos altos.
Otra implementación en materia de desarrollo urbano que afecta en un largo plazo a la ciudadanía moreliana es la construcción de casas de muy baja calidad, comentó Avila García, toda vez que anteriormente el gobierno ofrecía servicios de vivienda, que si bien no contaba con espacios amplios, significaba un patrimonio para las familias de escasos recursos, siendo que en la actualidad la vivienda que puede ofrecerse a personas que cuentan con créditos de vivienda son casas que no representan garantía de perduración, pues el material de baja calidad con el que se construyen no permite que sea un patrimonio, además de que los espacios reducidos en los que se construye no consideran lugares de áreas verdes o de recreación.
Por lo anterior, el futuro en desarrollo urbano de Morelia no es muy prometedor, auguró la ganadora del Premio Nacional de la Academia Mexicana de Ciencias, pues para mejorar la situación se requeriría que el estado se concentrara en retomar un proyecto popular en el que las propuestas vayan encaminadas a acciones que solucionen los verdaderos problemas de la sociedad, para lo que se necesitaría de gobernantes mucho más comprometidos con las causas sociales. De la misma manera, se requeriría de una ciudadanía interesada en señalar las carencias del gobierno, para que de esa manera se involucrara en la toma de decisiones y pudiera llegarse a un desarrollo urbano responsable.
Entre el concreto y el cielo
columba vértiz de la fuente
México, D.F., 25 de diciembre (apro).- El documental
Entre el concreto y el cielo, dirigido por Mario Mandujano, se estrenó en TV UNAM, luego se proyectó en Canal 34 de la Televisión Mexiquense y por más de 20 televisoras estatales. En breve será transmitido por Canal 22 y TV Azteca.
Según Mandujano, el proyecto surgió porque desde hace tiempo deseaba crear una serie sobre arquitectura:
“He colaborado durante muchos años con TV UNAM y Canal 22, y tengo mucho interés por seguir haciendo documental, entonces, se conjuntó la oportunidad con la cooperativa La Cruz Azul, que se animó a patrocinar el proyecto, Habanero Films y TV UNAM para lograr
Entre el concreto y el cielo con los grandes nombres de la arquitectura del presente y también un poco del pasado”.
Entre el concreto y el cielo se enfoca en los últimos 125 años de arquitectura y construcción en México. Se habla desde la arquitectura del porfiriato al presente.
--¿Fue fácil abordar 125 años de arquitectura mexicana?
--Fue sencillo porque México tiene una riqueza arquitectónica impresionante que de repente pasa desapercibida en la vida cotidiana de México. Nos hemos dado cuenta que hay ahí un cúmulo histórico impresionante y, con en este documental, hemos tenido la oportunidad de reunirlo en una época en específico. El interés de los arquitectos más importantes de la actualidad se da gracias a eso, hay un gran movimiento arquitectónico en México que tiene muchas tendencias y etapas, y bueno todo mundo estuvo muy contento en poder rescatar los nombres de grandes arquitectos que dejaron su legado en el país y también se ve un poco lo que se hace ahora, entre ellos Félix Sánchez, Francisco Serrano, en fin, eso nos dio la oportunidad de ver obras tan polémicas como la biblioteca José Vasconcelos hasta la nueva Terminal del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México.
El título surgió de Clemente Cámara, quien lleva los asuntos de publicidad de La Cruz Azul y, a decir de Mandujano, “como queríamos conjuntar el patrocinio de la cooperativa, junto con sus 125 años de aniversario que están cumpliendo en estos días, además es una de las empresas más prolíficas de la actualidad, y ver qué existe entre el cielo y el concreto, y lo que existe no sólo es la construcción, las piezas arquitectónicas como piedras sin arte, sino, y en eso está enfocada la cinta, como una tercera piel de la gente; cómo la arquitectura afecta, protege y cuida nuestra cotidianidad”.
--Últimamente se ha hablado de que no ha habido una planeación urbana, ¿no?
--Muchos de los arquitectos en el documental coinciden con esta idea de que cada quien jala para su rancho. Los arquitectos tienden a encontrar cómo realizar sus ideas pero desafortunadamente no hay una planeación urbana. Un excoordinador de la carrera de arquitectura de la UNAM dice que hemos atinado en tener muy buenas arquitecturas pero hemos fallado en la construcción de las ciudades. Existen grandes obras pero en su conjunto las ciudades siguen teniendo los mismos problemas que tenían hace 40 años y, desafortunadamente, han empeorado.
“Esto es abastecimiento de agua, planeación urbana, áreas verdes, en fin, que son cosas que desafortunadamente los arquitectos no tienen en su control, tienen en su control la estética y la funcionalidad de las obras que construyen pero no una planeación estratégica de las ciudades.”
--¿Este documental es sólo para televisión?
--Básicamente está dirigido a la televisión. Gracias a la nueva red con la que cuenta televisión universitaria, se va a poder ver en todo el país, aunque, bueno, procuramos que los proyectos lleguen más allá; lo hemos estado enviando a festivales y seguiremos tratando de exportarlo en encuentros internacionales de documental, y esperamos que éste sea un primer paso para encontrar la mecánica de que empresas con TV UNAM puedan colaborar para la creación de un acervo cultural que no necesariamente esté enfocado a la creación de ganancia, sino que es un asunto altruista que esperamos seguir explotando, para que la calidad de los proyectos que se realizan en TV UNAM tengan el parámetro de éste y se puedan hacer más cosas. El documental es un género que está reviviendo en los últimos años y, en México, está empezando a gozar de muchos televidentes, queremos atacar por ahí y seguir haciendo cosas.
--¿Cree que el documental en televisión sí está gustando?
--Sí. Gracias a otras cadenas como National Geographic y Discovery la gente volteó a ver el documental, y ahora es un género perfectamente bien recibido y con mucha audiencia.
--¿Cómo es que se da toda esta difusión televisiva de
Entre el concreto y el cielo?
--En México es una gestión directa de TV UNAM, el programa tiene una factura y una calidad bastante interesante, entonces eso le abre las puertas de muchos espacios, y el interés de TV Azteca y de otras cadenas comerciales para transmitir el documental tiene que ver con el apoyo que la cooperativa La Cruz Azul le está dando específicamente al programa y, bueno, a través de intercambios de tiempos, de negociaciones, incluso el dinero existe, se lograron conseguir estos espacios, pero insisto en que el contenido del documental es el primero que le abre las puertas.
“Como va ligado a la historia de México que también es muy rica en emociones y un mundo visual muy atractivo, pues ha tenido buena respuesta. Es sencillo en su estructura, digerible y visualmente muy atractivo”.
Ángel Díaz del Río: «Sevilla se merece un buen diseño original en Puerto Triana»
El decano del Colegio de Arquitectos de Sevilla, Ángel Díaz del Río, tiene claro que la necesidad de dotar a la ciudad de un proyecto original, una buena obra de arquitectura, de arte, debe primar sobre los criterios económicos en la selección del proyecto que hará realidad Puerto Triana.
-¿Cómo ha visto el Colegio de Arquitectos el sistema de selección del proyecto de Puerto Triana?
-Nos hubiera gustado más un concurso de ideas internacional abierto, como el de La Encarnación. En este caso los que tienen la concesión del terreno, las entidades bancarias, han planteado un concurso, en donde invitan a arquitectos especializados, buscando eficacia y rapidez.
-¿Las condiciones se adecuan a la zona?
-La ciudad tiene un planeamiento que posibilita una torre de esas características y también tiene edificabilidad sobrada para asumir un edificio como el que se plantea. Aunque Sevilla es una ciudad plana y hablamos de una zona muy cercana al centro histórico, realmente donde la torre va a tener su impacto visual más potente va a ser en la entrada desde el Aljarafe. En el resto, no tanta, excepto desde la Puerta Real, porque hay cierto desnivel, y Torneo, donde impresionará más.
-¿El Colegio cree que al elegir se deben tener otras consideraciones que las económicas y funcionales?
-Hay una cosa clara, cuando uno va al mundo del arte y la arquitectura es la primera de las Bellas Artes, los criterios de selección pueden ser varios, pero sin duda el económico no es uno de los primeros sino más bien uno de los últimos. Se va a buscar la obra de arte, la obra singular, la buena arquitectura... y en ella no debe prevalecer nunca el tema económico. En ese sentido desde el Colegio apostamos por una buena obra de arquitectura. Sevilla se merece un proyecto singular, original, que se haya concebido desde el análisis detallado de la zona en la que se va a implantar y del conocimiento global de la ciudad. Eso es una regla de oro universal de la arquitectura, una misma idea no sirve a todas las ciudades
-Hay un proyecto que tiene ventaja, ya que los de Pelli y Zaera ya tienen semejanza con otras torres (ver ABC 21 de diciembre).
-La verdad es que el proyecto de Arquitectónica es singular, con una concepción interesante y dotes de originalidad importantes, pero hablamos de tres arquitectos muy buenos con capacidad reconocida y sobrada. Confío en que el proyecto resultante sea el mejor para la ciudad. En este tipo de intervenciones hay dos tipos de proyectos, el que verdaderamente pretende ser un hito, un símbolo aislado y otros que plantean una especie de ciudad que va creciendo y culmina ahí. Son proyectos distintos, ambos cumplen la función para la cual se destinan y ambos tienen bondades. Particularmente, el que parece que, además del propio símbolo quiere hacer ciudad, tiene un valor añadido que merece la pena apreciarlo. Nosotros, como Colegio de Arquitectos no nos vamos a definir por ninguno, lo que vamos a apostar siempre es por la buena arquitectura.
-Se dice que a más altura más dificultades...
-Son temas técnicos y económicos. Insisto, para la buena arquitectura son criterios que deben pasar a un segundo plano. Los promotores tienen que tener muy claro cuál es el proyecto que necesitan, pero también que la ciudad es la que va a recepcionar el proyecto; lo van a disfrutar la entidad y sus clientes, pero se implanta en la ciudad. Ahí tiene que haber un diálogo permanente del cual salga el mejor proyecto, elegido con criterios de arquitectura y de obra de arte.
-A su juicio, ¿qué debe pedir Sevilla a ese proyecto?
-Que sea un proyecto bello, que funcione y que aporte nueva riqueza paisajística, visual y arquitectónica.
-¿Sobre todo, porque va a ser un proyecto que va a permanecer?
-Claro. Además las grandes empresas, entidades bancarias y casas de seguro presumen desde hace tiempo de tener como sede grandes obras de arquitectura y es parte de su patrimonio. Un buen edificio es la mejor inversión.
-¿Con los tres proyectos se pueden hacer?
-Los tres arquitectos están capacitados para hacerlo, lo que pasa es que unas veces se acierta en la tecla y otras no.
Sustancias en la arquitectura española
Los arquitectos españoles que están ahora en la cuarentena están muy al tanto de las tendencias internacionales pero no se dejan colonizar fácilmente por corrientes pasajeras
William J. Curtis 23/12/2006
Existen tantos arquitectos españoles interesantes hoy en activo que es prácticamente imposible hacerse una idea global de cómo están verdaderamente las cosas. No hay más remedio que desconfiar de las explicaciones simplistas que hablan de una identidad esencial anclada en una continuidad supuestamente indígena. También es un error presentar la obra española reciente como si fuera una subcategoría del star system internacional, como ocurre en el caso de la exposición On-Site: New Architecture in Spain [del MOMA]. La mejor arquitectura española reciente refleja la realidad contemporánea pero tiene sus raíces en la tradición, produce unas formas vitales pero al servicio de un programa social, inventa imágenes pero las materializa mediante la construcción, y explora nuevas ideas espaciales al mismo tiempo que reacciona ante el contexto. Los "jóvenes" arquitectos españoles (es decir, los de cuarenta y tantos años) se inspiran en fuentes cosmopolitas de todas las épocas, pero parecen escépticos respecto a las modas pasajeras y con un don especial para interpretar los lugares y las topografías locales. Se apoyan en la abstracción, no como una especie de minimalismo estilístico, sino como forma de concentrar ideas y significados. Les gusta romper las barreras entre disciplinas intelectuales, pero siguen prolongando los conceptos arquitectónicos subyacentes de sus predecesores.
No hay una dirección única ni un movimiento dominante en el trabajo español de hoy, pero sí una serie de preocupaciones comunes que exploran a través de distintas formas. En los últimos decenios, España ha vivido unos cambios sociales y geográficos espectaculares. El arquitecto español actual se enfrenta a una cultura de masas democrática con fuertes tensiones entre los sectores público y privado. Las viviendas y los desarrollos comerciales cotidianos (a diferencia de la arquitectura) son en gran parte insustanciales, repetitivos y sin alma, y el arquitecto artístico se ve obligado a insertar sus proyectos en un "paisaje medio" caótico y semi-industrial, entre un campo abandonado, una ciudad deteriorada y las nuevas infraestructuras del capitalismo. No sorprende descubrir una obsesión constante por la ambigua línea que separa lo artificial de lo natural. Los edificios se conciben a veces como "paisajes sociales" que mezclan la arquitectura, las artes visuales, el urbanismo y el paisajismo.
El Musac en León, de Luis Moreno Mansilla y Emilio Tuñón, ofrece un nuevo tipo de espacio comunitario en el borde fracturado de la ciudad. El edificio es como una escultura continua y plegable de planos abstractos: define una institución pública, abierta a toda clase de exposiciones y reuniones. Sus paredes de hormigón en zigzag, con techos de diversas alturas, engendran espacios flexibles de carácter cambiante que fluyen fácilmente por todo el lugar. Los componentes estandarizados están dispuestos en una geometría sinuosa de líneas onduladas que recuerdan las investigaciones de los arquitectos sobre los sistemas celulares en la naturaleza y los patrones de campo. Mansilla y Tuñón se han emancipado de su antiguo mentor, Rafael Moneo, pero comparten su interés por la estructura repetitiva (como el Museo de Arte Romano, 1986) y por amplios salones como los de los astilleros medievales en Barcelona o la Mezquita de Córdoba, del siglo IX, que les llevan a transformar estos tipos básicos en una expresión contemporánea de formas indeterminadas.
que del Retiro, en Madrid, diseñado por Iñaki Ábalos y Juan Herreros, aborda otra preocupación contemporánea: los filtros entre lo natural y lo artificial. El edificio es una delicada inserción en un lugar clave de la ciudad y parece casi disolverse en la vegetación circundante. La pista de tenis está en una entreplanta, lo que da al edificio un curioso aire ritual, al tiempo que permite que entre la luz en el gimnasio semienterrado que hay debajo. Ábalos y Herreros están interesados en extraer la poesía de lo "ordinario", y aquí transforman las alambradas y los esbeltos pilares de acero en un entramado entretejido de plantas que reacciona ante cada cambio de luz. El pabellón tiene cierta deuda con la escultura ambiental y con ejemplos de arquitectura moderna sobre estructura de acero como el gimnasio del colegio Maravillas de Madrid, realizado en 1962 por Alejandro de la Sota. De la Sota sigue capturando la imaginación de varios arquitectos españoles contemporáneos, que ven en su obra una apasionante mezcla de abstracción, creatividad técnica y sensibilidad ante la naturaleza.
Esta mezcla de innovación y continuidad otorga un carácter especial a la última arquitectura española. Por ejemplo, el trío de Rafael Aranda, Carme Pigem y Ramon Vilalta (RCR Arquitectes), que trabaja en la pequeña ciudad de Olot, en el norte de Cataluña, ha desarrollado una arquitectura que aúna la geometría abstracta y la materialidad y que responde especialmente bien a las condiciones geográficas locales de la región volcánica de La Garrotxa. Sus intervenciones (por ejemplo, en el restaurante Les Cols, a las afueras de Olot) trascienden el "minimalismo" estilístico y realzan las percepciones físicas y mentales del mundo natural. Pero estos arquitectos no son "localistas". Por el contrario, su trabajo está inspirado en una tradición barcelonesa que combina el paisaje y la arquitectura (y que se remonta a Gaudí, pasando por Coderch) y, al mismo tiempo, en fuentes internacionales tan variadas como las esculturas de acero de Richard Serra, las obras de Álvaro Siza, Louis Kahn y Mies van der Rohe, y los jardines zen japoneses tradicionales. "Globalización" no tiene que significar una uniformidad monótona; también puede producir ricas síntesis de lo local y lo universal.
Los arquitectos españoles que están ahora en la cuarentena están muy al tanto de las tendencias internacionales pero no se dejan colonizar fácilmente por corrientes pasajeras, porque proceden de un sistema educativo riguroso y un grupo de predecesores muy definido. Fuensanta Nieto y Enrique Sobejano se beneficiaron, en sus años formativos, de la influencia de otro personaje clave de la generación anterior, Javier Sáenz de Oiza. También han aprendido mucho de sus viajes por todo el mundo en busca de unos principios fundamentales. Para ellos, la abstracción es un medio que les sirve para fundir la memoria y la intuición poética cuando descubren la idea esencial de cada proyecto nuevo. Su Palacio de Congresos en Mérida se basa en una sección dinámica y una audaz relación entre sólidos y vacíos, y recuerda a ciertas esculturas de Eduardo Chillida. Su extraordinario proyecto para el Palacio de Congresos de Zaragoza (en construcción) explora la interpenetración dinámica de unas plataformas flotantes y unos lucernarios de ángulos muy marcados en torno al tema de la "luz solidificada" en la percepción. Da forma coherente a un concepto muy debatido en los últimos años, el del edificio como un "pliegue". A la vez, revela lo que debe al maestro danés Jorn Utzon y a su imagen de la arquitectura como una abstracción de nubes que flotan sobre el horizonte. Distintas influencias que se unen en un estilo personal auténtico.
El llamado "efecto Bilbao" del Museo Guggenheim de Frank Gehry ha supuesto ventajas y desventajas para España, y puede incluso acabar siendo una maldición. El deseo de los alcaldes de provincias de ser focos instantáneos de atención y de contar con edificios "icónicos" de las grandes estrellas internacionales corre el riesgo de degenerar rápidamente en una obsesión superficial por los nombres, las marcas, las imágenes pasajeras y trucos formalistas tan fugaces como la publicidad. Tal vez la historia reciente de Córdoba sirva de "lección". En esa ciudad es en la que Rem Koolhaas, la estrella de las estrellas, se ha dignado construir una de sus apresuradas creaciones, el Nuevo Palacio de Congresos, un bloque rectangular de toscos detalles, toscamente, de más de 250 metros de longitud, completamente desproporcionado para el escenario histórico en el que se encuentra, enfrente de la Mezquita. Koolhaas ha proclamado a menudo su desdén por el "contexto" y aquí muestra lo que quiere decir.
de ese río maravilloso y tranquilo, el Guadalquivir, Juan Navarro Baldeweg acaba de terminar la restauración de los antiguos molinos de agua y un nuevo paseo que consolida la ribera y ofrece un mesurado primer plano para la vista hacia el puente romano y la ciudad. Nieto y Sobejano han ganado hace poco el concurso para el nuevo Espacio de Creación Artística de Córdoba que estará en la orilla opuesta y que se funde de manera admirable con el paisaje ribereño. La ingeniosa geometría poligonal de los lucernarios es casi una abstracción de las decoraciones islámicas, pero sin recurrir al pastiche folclórico ni a la historia instantánea de fotografía. El contexto, histórico y geográfico, ha quedado absorbido y transformado en una obra que es totalmente actual. La arquitectura no es cuestión de imágenes superficiales y transitorias: constituye el telón de fondo de la vida social y está destinada a durar y, con el tiempo, a hacer una contribución a la memoria colectiva.
Gana quien traiga más amigos
Los arquitectos piden la anulación, por segunda vez, de un concurso para diseñar vivienda pública decidido por votación popular
DANIEL VERDÚ - Madrid - 23/12/2006
Todo vale en un concurso. Y por amigos, que no quede. La Empresa Municipal de la Vivienda y el Suelo (EMVS) ha organizado una votación popular para elegir a los arquitectos que diseñarán 315 viviendas baratas en Vallecas y Carabanchel. Ya lo intentó el mes pasado, y el experimento resultó un fiasco: hubo quienes fletaron autocares para traer votantes, piratearon el sistema informático o trajeron listas con nombres de gente ausente. El concurso fue anulado. Ahora se ha vuelto a repetir, y el Colegio Oficial de Arquitectos (COAM) pide al Ayuntamiento que lo suspenda de nuevo. "Gana quien más amigos tiene", protesta un aspirante.
Los pasados 25, 26 y 27 de noviembre se celebró en la plaza de Colón el 25 aniversario de la EMVS. Además de la noria y la exposición que se instaló, el Ayuntamiento organizó también la segunda fase de un concurso para adjudicar a dos estudios de arquitectura la edificación de dos promociones de vivienda en el nuevo ensanche de Carabanchel y en el de Vallecas: 260 viviendas en una y 55 en la otra. Los honorarios del ganador rondarían el millón de euros para la primera promoción y 250.000 para la otra. Uno de ellos sólo para recién titulados.
En la primera fase, un jurado de expertos eligió cuatro finalistas para un proyecto y cinco para el otro. Después vino la votación popular, que debía elegir, entre ellos, a los dos ganadores, y que se realizó durante los citados días en la céntrica plaza de Madrid. Cualquier persona que pasara por ahí podía votar por el proyecto que le pareciera mejor. Ciudadanos erigidos en expertos jueces. "Como en Operación Triunfo", compara uno de los implicados.
Con la votación popular llegó la picaresca. Participantes, miembros del jurado y el COAM denuncian que algunos concursantes fletaron autobuses para traer votantes, irrumpieron de madrugada en el sistema informático para votar o publicitaron sus proyectos frente a las urnas. "Un escándalo", recuerda uno de los aspirantes, que no se identifica.
El COAM lo calificó de "circo" e "inaceptable" y aseguró que "las posibilidades de ganar tenían menos que ver con la calidad de los proyectos y más con artimañas muy ajenas a la arquitectura". Además, ha denunciado que había sospechas de que algunos concursantes habrían pagado a los votantes. "Los concursantes nos vigilábamos los unos a los otros, hubo todo tipo de chorizadas", recuerda un participante.
Frente al escándalo, la EMVS decidió anular el polémico concurso y organizarlo de nuevo los días 20, 21 y 22 de diciembre en la sede de la empresa pública. Pero la votación ha sido popular y de nuevo, según implicados y según el Colegio de Arquitectos, se han producido irregularidades. El decano del COAM, Ricardo Aroca, reclama otra vez que se anule el resultado de los comicios. "Dije desde un principio que esto iba a ser un lío. Este sistema se presta a este tipo de cosas", señala.
Esta vez el voto no podía delegarse y se controlaba que los implicados no publicitasen su diseño frente a las urnas. Pero el Colegio ha denunciado nuevas irregularidades: "En la escuela de arquitectura había carteles anunciando los proyectos y se ha violado el anonimato que exigían las bases", afirma un portavoz.
La EMVS reconoce "algunas irregularidades" del proceso anterior pero asegura ignorar si se han repetido en esta ocasión. José Luis Gómez Ramiro, gerente de la empresa pública y responsable del proceso, admite que "es la primera vez y última que se realiza una votación de este tipo" y que se adjuntará, junto al resultado, la queja del COAM para que el jurado haga lo que considere oportuno. No descarta que se pueda anular de nuevo el proceso. "Hemos tenido cerca de 300 concursos y nunca ha habido ningún problema. Para nosotros es algo muy serio. Esto partió de la buena fe, pero nos deja un mal sabor de boca", añadió Gómez.
Ayer por la mañana, último día de votación, este periódico preguntó a 15 votantes sobre su vínculo con los proyectos; 14 eran amigos de algún candidato. "Este sistema me parece fatal. Ganará el equipo que tenga más contactos y familiares. La primera votación ya fue un escándalo", afirmó José Antonio, que se había escapado del trabajo para votar por el proyecto de un amigo y compañero de profesión. Ramón Rodríguez, el único de los consultados que no tenía relación con los participantes, dijo que "la única tranquilidad que inspira esto es que ha habido una selección previa y todos son proyectos de calidad".
José María Ezquiaga, catedrático de urbanismo y miembro del jurado que eligió a los finalistas, considera que "la idea es bienintencionada, pero la votación popular sólo funciona cuando no hay intereses económicos y profesionales tan fuertes detrás". Según el catedrático, "el mejor método es el del jurado acreditado".
Según el estudio de arquitectura Ecosistema Urbano, que no se presentó al concurso, el proceso no ha sido adecuado. "Parece aquello de 'todo para el pueblo pero sin el pueblo". "Esto no es participación ciudadana. A los ciudadanos hay que involucrarlos en un proceso de democracia participativa desde el principio. No al final acercarse y crear el espejismo de que están decidiendo algo. Es un urbanismo de pan y circo".
Al PSOE tampoco le ha gustado el método elegido. "El Ayuntamiento de Madrid tiene una idea muy confusa de lo que es la participación. Esto es como Operación Triunfo, la gente vota a sus amigos para que se lleven el premio", criticó el arquitecto y concejal socialista Félix Arias.
Skyscraper construction booming in Middle East, Asia
By Steve Hargreaves
Special to CNN
EW YORK (CNN) -- From Shanghai to Dubai, skyscraper construction is booming.
Over the next 10 years, 434 new buildings more than 50 stories are expected to be built around the world, according to Emporis Buildings, an international database of building information. That compares to the construction of 630 buildings of similarly lofty proportions during the past 100 years; 375 of those went up in the last decade, according to Emporis.
One of the leading boomtowns is Shanghai, China, said David Scott, chairman of the Council on Tall Buildings and Urban Habitat and an engineer with the global design firm Arup.
"They are trying to stop the urban sprawl, and to do that they are building up rather than out," Scott said. "It's like the roaring '20s here."
Although the advent of steel beams and elevators allowed American cities like New York and Chicago, Illinois, to usher in the age of the skyscraper at the end of the 19th century, scanning list of the world's tallest buildings clearly shows the Near and Far East have taken the lead.
At 1,671 feet, Taiwan's Taipei 101 is currently the world's tallest building, according to Emporis, which measures the structural height and does not include TV towers, masts and other structures placed atop a skyscraper.
Taipei 101 took the top spot in 2004 from Malaysia's Petronas Towers, which were finished in 1998 and, at 1,483 feet, just nudged out the record-holder since 1974 -- the Sears Tower in Chicago.
But Taipei 101 is unlikely to hold on to its title.
Dubai's Burj Dubai, under construction, is rumored to be heading toward 2,500 feet, although its architect would not confirm its final planned height.
Three other skyscrapers approved for construction in South Korea also are expected to be taller than Taipei 101, as is the Freedom Tower in New York.
While height is always a dazzler, experts say skyscrapers of tomorrow will rely on cutting edge design for just as much of their wow power.
Rising computing speeds that allow for greater 3D modeling power and accuracy, along with greater collaboration between architects and engineers, is ushering in this age of aggressive architecture.
With its China Central Television building -- which basically looks like a box with the corners cut off -- China is on the leading edge of bold construction.
"You look at it and you wonder how it stays up," Martin Pedersen, executive editor at the architecture and design magazine Metropolis, said of the Central Television building, which is under construction.
"It's about structural engineering and architecture being melded together in one discipline."
The emergence of memory steel, which can bend and then reform its original shape, could play a key role in the design of buildings 20 to 30 years from now, according to Lee Polisano, president of the architecture firm Kohn, Pedersen Fox.
He said the memory steel, combined with self-tinting glass and other automatic features, allows a building to expand and contract, lightening or darkening, enabling buildings "to behave in their environment the way a reptile adapts to theirs."
Further afield, skyscrapers may actually be built with the ability to move.
There was recently a proposal for a building in the Middle East that turned on its axis so the sides with the most windows were always in the shade, according to Scott.
"They will be more like machines in the future," he said.
Another design phenomenon is China's Pearl River Tower. The building's plans call for giant wind scoops running the width of the building to channel air into wind turbines to produce electricity.
That's all part of another design trend in skyscrapers -- saving as much energy as possible.
"We really are at that point where green building is on everyone's agenda," said Carol Willis, director and founder of The Skyscraper Museum in New York and a lecturer at Columbia University.
Other ways buildings will create power: using rising hot air from heat-generating mechanics to turn turbines; capturing the energy lost in elevator breaking, much like a hybrid car; employing computers to electronically control shades and lighting, keeping the building cool while at the same time letting in as much natural light as possible.
As Carl Galioto, a partner at the architectural firm Skidmore, Owens & Merrill put it: "The synthesis between electronic advances and mechanical advances are not only making the building more efficient, but also more pleasant to work in."
Aumente sus espacios
Cuando la familia crece y la vivienda se vuelve insuficiente, la remodelación de algunas áreas puede ser la mejor alternativa para lograr una estancia más agradable y placentera.
EXTO HUMBERTO NIÑO DE HARO . ILUSTRACIÓN ALETS KLAMROTH
El Universal
Viernes 15 de diciembre de 2006
L a reubicación de ciertas áreas del hogar puede ser la mejor opción para lograr una estancia más cómoda, sobre todo cuando la familia crece y el tamaño se achica.Remodelar la casa significa volver a distribuir los espacios, y esto no implica una ampliación en el mayor de los casos.
Sin embargo, en ocasiones es necesario sacrificar áreas de jardín, terrazas, balcones o azotea antes que comprar otro inmueble.
Las otras opciones para lograr ganar espacios y una mayor comodidad son mudarse a una vivienda más amplia o deshacerse de algunos muebles.
El primer caso se trata de una operación que implicaría venta o traspaso de la propiedad si no se dispone de un ahorro.
Si usted decide desechar ciertas pertenencias quizá tampoco sea del todo conveniente, porque tal vez el lugar que gane no le será completamente útil.
Por lo tanto, la alternativa más viable sería remodelar el inmueble actual.
Al respecto, Jorge Castillo Sierra, ingeniero civil de J&C Arquitectura e Ingeniería, empresa que se especializa en edificios y casas, destacó que todo ajuste debe cuidar la seguridad y economía de una familia.
Es necesario, dijo, considerar además que rediseñar la distribución de espacios se traduciría en un cambio de fisonomía, nada reprochable para respirar un ambiente distinto en el hogar.
Castillo Sierra comentó, en entrevista, que una vez que se toma la decisión de remodelar es preciso actuar de manera correcta.
Esto es, indicó, solicitar los permisos de construcción ante las autoridades correspondientes, porque de no hacerlo tendrá que pagar multas y le clausurarán la obra durante varias semanas.
Con permiso
Para poder iniciar el rediseño de un inmueble tome en cuenta que la vivienda debe contar con una licencia libre de construcción que da constancia de la legalidad del inmueble.
De no contar con este documento se deben regularizar los planos de la casa para poder acceder a una licencia de remodelación, ampliación e incluso demolición.
Si el proyecto no rebasa los 40 metros de construcción es posible prescindir del permiso conforme al artículo 73 del Reglamento de Construcciones en el Distrito Federal, aunque sí es obligatorio emitir un aviso a las autoridades locales.
En todas las oficinas delegacionales, dijo Castillo Sierra, hay un área que se dedica a aprobar nuevas construcciones en la Dirección General de Obras.
Pero si llegara a excederse de este límite, agregó, se debe contar con el respaldo de una licencia de construcción antes de iniciar la obra.
Para recibir este permiso es obligatorio que la propiedad esté regularizada.
El costo de la licencia oscila, de acuerdo con la magnitud del proyecto, entre mil y 3 mil pesos.
Con la autorización en mano se puede comenzar con la remodelación.
Los costos de esta tarea varían según los acabados que se deseen, comentó el ingeniero civil Castillo Sierra.
Sin embargo, hay algunos estándares que podrían ayudarle en su presupuesto.
El metro cuadrado de una nueva construcción en obra negra es de 2 mil pesos en promedio y de por lo menos mil pesos más, con acabados.
Esta cifra puede incrementarse si las paredes tienen un aplanado especial o se incorpora madera en la decoración.
Incluso, la instalación eléctrica -ranurada y oculta-, o precisiones en yeso podrían aumentar la inversión.
No obstante, hay algunos materiales que podrían beneficiar en tiempo y peso para la estructura de la casa pero no siempre son los más económicos. Cuando la remodelación alcanza la azotea, Castillo Sierra recomendó utilizar tablarroca para instalar muros. Este material, detalló, aligera el peso en las estructuras, pero no en el de los bolsillos. Un metro cuadrado puede alcanzar los 270 pesos cuando una pared de tabique convencional oscila entre 120 y 140 pesos el metro cuadrado.
Las ventajas de utilizar muros falsos, agregó, están en el trabajo limpio dentro de la obra: sólo se requiere de ensamblar partes.
Además, con este proceso se reduce el tiempo de la colocación.
Una pared de 10 metros cuadrados de tabique puede demorarse hasta una semana, cuando la tablarroca consume tan sólo un día.
Para las condiciones económicas del país, lo más recomendable para Castillo Sierra es remodelar la vivienda antes de comprar una. En los últimos años, comentó, este fenómeno se presenta con una mayor frecuencia.
Por ejemplo, las terrazas se convierten en baños de las recámaras.
El interior sale a la calle
REPORTAJE ARQUITECTURA
ANATXU ZABALBEASCOA 16/12/2006
El interiorismo en España se ha normalizado. Ya no acostumbra a salir en la prensa nacional aunque brille en la internacional. Atrás quedó el tiempo de movida madrileña y diseño barcelonés en el que los bares aparecían en la sección de cultura. Hoy los buenos proyectos no son ni una reacción a tiempos de prohibición ni una inyección de autoestima: trajes nuevos para vernos modernos. El interiorismo actual impregna la vida cotidiana. Como dice el arquitecto Dani Freixes, entre los lugares que no sudan y los que respiran hemos pasado a los segundos. Ha llegado el aire de la normalidad, a veces también el de la naturalidad. Y se nota. El diseño interior ya no entiende de géneros. Ni de tipologías. Ni de clases. Pero lo comprende todo. Si en parejas de arquitectos históricos era el lado femenino el que cuidaba de las tapicerías y los mosaicos, si sólo ciertos espacios -digamos, restaurantes sí, garajes no- eran susceptibles de aceptar decoraciones y si, por último, el interiorismo era algo menor, un capricho, frente a la obra de un gran arquitecto, el paso del tiempo ha demostrado que ni el diseño tiene sexo ni hay lugar ajeno al buen diseño. Además, es precisamente ahí, en el terreno interior, donde fallan algunos de los grandes. Atrás quedó el tiempo de los maestros que trabajaban el pomo y el rascacielos (de Frank Lloyd Wright a Mies van der Rohe) y hoy no son pocos los proyectistas que se pierden por los pasillos.
Es cierto que, también en España, muchos de los mejores interioristas son arquitectos: el propio Freixes, Teresa Sapey, Eduard Samsó, Roberto Ercilla, los equipos: Bailo y Rull, Soto y Maroto, RCR, Farini y Bresnick o los jóvenes de Nolaster -que han logrado, con su casa Os, aportar una nueva tipología doméstica: la vivienda compartimentada sin pasillos-. Pero también es cierto que interioristas como Francesc Rifé, Sandra Tarruella e Isabel López, Fernando Salas, La Granja o José Juan Belda firman muchos de los restaurantes y exposiciones que han dado al interiorismo nacional nivel internacional. Ni es cuestión de mero detalle, ni sirven ya las antiguas jerarquías. La italiana Teresa Sapey protagonizó, el año pasado, la anécdota más significativa del hotel de las mil y una estrellas, el Puerta América de Madrid, donde uno puede elegir dormir en diseños de Nouvel, Foster, Hadid o Isozaki con el barullo de la M-30 a los pies. Con todas las estancias encargadas a grandes figuras internacionales, y con veinte años de experiencia, Sapey se presentó ante los directivos de Silken solicitando una oportunidad. Recibió una respuesta educada. "No queda ni un metro cuadrado". "¿Si encuentro el espacio podré hacerlo?", replicó ella. Lo demás es historia: lo encontró. Y lo hizo. Posiblemente logró el interiorismo más popular del hotel: un aparcamiento colorista que ha dado la vuelta al mundo en papel couché. Además, la osadía le ha ganado un foco de atención sobre proyectos como las tiendas de Custo en Madrid, Milán o París, o el restaurante Isolée -que se ha hecho con el premio del Ayuntamiento de Madrid-. El torrencial imaginativo de Sapey es sólo una de las caras del nuevo Madrid que quiere que sus tascas de calamares y callos convivan con bistrós de aire más cosmopolita. Cosmopolitismo frente a globalización: ésa podría ser la clave del nuevo interiorismo nacional.
bas, otro internacional, crecido en el interiorismo detallista, diseñó las sobrias oficinas para Hermenegildo Zegna que conquistaron (ex aequo) el Premio FAD. En esa misma línea seca, el otro galardón nacional que mide la salud del interiorismo, el Premio Saloni, lo ganó el montaje de la exposición sobre el arquitecto Rafael Aburto que Iñigo Beguiristain, Luis Tena e Iñaki Bergera montaron en las Arquerías de Nuevos Ministerios de Madrid. Es precisamente en el montaje de exposiciones y stands para ferias donde se entrenan algunos de los mejores interioristas con futuro: los que buscan su oportunidad y los que cuidan el músculo para no dejar de tenerla.
Si Rifé, Sapey, AV62 o Farini & Bresnick han puesto un pie fuera, Patricia Urquiola no ha dejado de ponerlos dentro y ha firmado la nueva tienda de muebles de la italiana B&B en Barcelona. En medio de tanto viaje, sorprende una vez más la última apuesta de Camper. En su red internacional de tiendas se ha decidido no ya por el diseño de los interioristas sino por el interiorismo de los diseñadores. Dando otra vuelta de tuerca, ha confiado a notables diseñadores de producto, como el enfant terrible Jaime Hayón, los brasileños hermanos Campana o el argentino Häberli, la definición de sus nuevas tiendas. La frescura es un grado que el diseño interior sabe explotar. Y el panorama nacional se muestra así sólido, con futuro, pero lamentablemente... sin apenas pasado. De la época de los bares ochenteros queda poco más que cuatros vestigios transformistas. Sería oportuno preguntarse qué tipo de historia estamos escribiendo. Qué locales deberíamos conservar. ¿No sería triste no contar hoy con un local emblemático del interiorismo barcelonés de los setenta como el Flash Flash de Correa y Milá en el que tres generaciones llevan aguantando tortillas insípidas gracias a un ambiente que todo lo compensa? El futuro, a veces, está escrito en el pasado. Que el último Premio Nacional de Diseño recayese, por segunda vez, tras Dani Freixes, en un interiorista como Pepe Cortés, indica que esta disciplina en España, no sólo goza de buena salud sino que está empezando a adquirir autoestima.
"Los edificios históricos, como éste, tienen perfil"
ENTREVISTA ALEJANDRO ZAERA
"Los edificios históricos, como éste, tienen perfil"
P. CH. - Sevilla - 13/12/2006
Alejandro Zaera (Madrid, 1963), del estudio londinense Foreign Office Architects, fue ayer el último en explicar su propuesta, la más barroca de las tres. Zaera plantea construir una torre de 187 metros de altura con "formas de traje flamenco", como el mismo describe, para "sacar a bailar a la Giralda". El resultado es un edificio sinuoso que simula volantes y utiliza materiales tradicionales de la artesanía sevillana.
"El edificio se cubrirá con una piel de cerámica vidriada de colores verde y blanco, como si fuera un patrón de un mosaico andaluz", explica Zaera, que señala la silueta como el elemento distintivo de su proyecto. "Los edificios históricos, como la Giralda, tienen perfil. Estas siluetas se muestran en construcciones europeas tan importantes como las de Moscú, Praga o Londres", asegura el arquitecto.
"El edificio no sólo se relaciona directamente con la cultura andaluza y mudéjar, sino también con una cultura barroca", afirma el arquitecto, quien describe el resto del solar como "una superficie hundida en la cota de rasante pero conectada con el paseo a lo largo del río". Así, "desde el Guadalquivir se entra a una zona de patios y, desde ahí, a unos jardines", según describe. Zaera califica el coste del proyecto como "un poco justo", pero asegura que su torre "se puede hacer por ese precio".
Perla sin hilo
NATXU ZABALBEASCOA Récord en Barajas
Perla sin hilo
ANATXU ZABALBEASCOA 12/12/2006
Primero fueron los museos. El Louvre, con la pirámide de I. M. Pei, que anunciaba el cambio, fue el pionero. A la mayor pinacoteca del mundo no le bastaba con los óleos y las esculturas de los genios del pasado. Más restaurantes, más tiendas, más librerías, más oficinas, un parque de bomberos y hasta una peluquería servían para atraer a un público que debía llegar en mayor cantidad para quedarse menos tiempo. Luego les tocó el turno a los aeropuertos.
El negocio por los cafés o la venta de perfumes superó los números que movían los propios aviones. Los tiempos de espera favorecían ese comercio. Hoy, los descomunales aeródromos del mundo se han convertido en ciudades del vuelo. Han pasado del bar, el buzón, la capilla y el barbero (para hombres) de antaño, a albergar lo inimaginable: desde salas de cine hasta periódicos propios, guarderías infantiles, hoteles, centros ecuménicos y salas de masajes.
Queremos variedad gastronómica para la espera y demandamos vuelos frecuentes y económicos. Esa oferta existe. Pero ni en la era del chándal y el fast food podemos pedir champán a precio de cerveza. Mera cuestión de cuentas. Y de prioridades.
Así, los nuevos aeropuertos nacen con una triple necesidad: ser grandes, sencillos pero seguros, y mantenerse cerca de las ciudades. Pensemos en los segundos aeródromos de las grandes metrópolis: Londres, Nueva York o Milán. Todos multiplicaron por tres la distancia del centro del primer aeropuerto. Y muy pocos están a menos de una hora en coche, desde el centro (descontando los atascos).
En Asia, donde se han construido los aeródromos más vanguardistas de los últimos tiempos, no ha habido otro remedio que ganar terreno al mar. Así, tanto Renzo Piano en Osaka, como Norman Foster en Hong Kong, levantaron pistas de aterrizaje sobre diques en aguas marinas. ¿Ciencia-ficción? Dura o fascinante realidad.
La mayor crítica que recibe la T-4 de Madrid, la distancia, es, desde esa perspectiva, una minucia. Está casi al lado de su base nodriza. Y a menos de media hora del centro de la capital. Aunque la falta de metro directo sí es su mayor inconveniente.
Y aunque el peaje para llegar hasta ella no sea una imposición popular entre los ciudadanos, la terminal de Lamela y Rogers es un edificio más que notable. Que siendo un gigante consiga ser claro, que a los viajeros no les cueste orientarse (se accede por una puerta en el centro desde la que se ve, con transparencia, hasta la sala de embarque en un mismo piso), que tenga luz natural sin convertirse en un invernadero en verano, que el aparcamiento respire escondido bajo un manto vegetal y que la terminal hable un idioma contemporáneo sin lujos ostentosos ni demostraciones de vanguardia son más que méritos para la lista de galardones que ha ido acumulando: del Premio Stirling (el más prestigioso del Reino Unido), al IstructE de ingeniería, pasando por el más reciente del Ayuntamiento de Madrid.
¿Falla, pues, la arquitectura o hace aguas el urbanismo? La T-4 demuestra, una vez más, la necesidad de coordinar las decisiones políticas. La buena arquitectura sin buen urbanismo es una perla sin hilo: si no está en un collar, no es joya.
Y ya lo decía Flaubert: no son las perlas sino el hilo lo que hace el collar.
Un gigante emerge en la llanura sevillana


Propuesta de Cesar Pelli Propuesta de Alejandro Zaera
REPORTAJE
Un gigante emerge en la llanura sevillana
Tres arquitectos compiten por construir la torre que albergará la sede de Cajasol en Sevilla
PILAR CHOZA - Sevilla - 12/12/2006
Una ley no escrita sostiene que ningún edificio de Sevilla puede ser más alto que la Giralda (97 metros). Ya no. Tres proyectos arquitectónicos compiten por la construcción de una torre que superará con creces la altura del antiguo alminar almohade. El rascacielos albergará la sede de Cajasol, la entidad resultante de la fusión de las dos cajas de ahorros de Sevilla (El Monte y San Fernando). Los proyectos que quedan en liza, del madrileño Alejandro Zaera, del argentino César Pelli y del peruano Bernardo Fort-Brescia, se someten desde ayer hasta hoy a examen. El proyecto de Pelli, el más sobrio, mide 178 metros. El de Zaera, de 187 metros, juega con el arraigo cultural en Sevilla (simula un traje de flamenca). La torre de Fort-Brescia es una gran ele de 216 metros.
Los tres arquitectos finalistas del concurso convocado por Puerto Triana, empresa propiedad de las cajas, coinciden en que sus torres han sido diseñadas específicamente para Sevilla. La atalaya, que se convertirá en una de las más altas de España, se ubicará en la salida oeste de la ciudad, dentro del parque tecnológico de la Isla de la Cartuja. "Nuestro reto es diseñar una torre en la ciudad de la Giralda. La solución es construir un edificio que no sea extraordinariamente alto", explica el argentino César Pelli, del estudio Pelli Clarke, en Estados Unidos. La torre proyectada por este arquitecto es la más baja de las propuestas.
Precisamente, la competencia con la torre más alta y emblemática de la capital andaluza ha sido un tema muy debatido desde que se conoció el proyecto, seguido con lupa por el Ayuntamiento de Sevilla, gobernado por el socialista Alfredo Sánchez Monteseirín. "La Giralda está demasiado sola. Necesita alguien que la saque a bailar", asegura en tono cómico el madrileño Alejandro Zaera.
"El PGOU establece la posibilidad de marcar las actuales entradas a la ciudad con hitos en altura, es decir, con edificios de imagen poderosa que simbolicen la pujanza económica y urbana de Sevilla", afirma el alcalde. El proyecto Puerto Triana prevé construir sobre una superficie de 68.000 metros cuadrados, de los que un máximo de 48.000 podrían dedicarse a uso comercial. La altura máxima contemplada en el plan general es de 110 metros.
Comité de selección
El comité que seleccionará el ganador, formado por 15 personas, escucha desde ayer hasta hoy las propuestas de los arquitectos, que tienen dos horas para explicar sus ideas. El argentino César Pelli fue ayer por la tarde el primero en exponer. Hoy les toca el turno a Zaera y Fort-Brescia. Las cajas tienen previsto publicar el resultado antes de final de año. "Los tres proyectos tienen elementos muy atractivos. El de Pelli es el canon clásico. El de Fort-Brescia es estilizado y el más innovador. Destaca por su esbeltez. El de Zaera es el más estudiado, tanto tecnológica como técnicamente", opina el alcalde. En el camino se quedaron los proyectos del japonés Isozaki y los franceses Valode & Pistre.
El presupuesto con el que cuentan los estudios de arquitectura llega hasta los 140 millones de euros. "Es un precio un poco justo, pero viable", afirma Alejandro Zaera. Su propuesta pretende ajustarse al arraigo cultural andaluz. La torre que ha diseñado insinúa un traje de volantes y utiliza materiales tradicionales de la artesanía sevillana. "El edificio se cubrirá con una piel de cerámica vidriada de colores verde y blanco, como si fuera un patrón de un mosaico andaluz", explica Zaera, que señala la silueta como el elemento distintivo de su proyecto.
El resto de concursantes también ha huido de los grandes muros de cristal habituales en los rascacielos. El rechazo al calor y la preocupación por el medio ambiente han sido las razones fundamentales de este planteamiento. "Nuestro edificio tiene un único lado de vidrio que mira al norte. Así, el sol entra sin crear una carga energética excesiva sobre el edificio", describe el peruano Bernardo Fort-Brescia. El proyecto de su estudio, Arquitectónica, presenta una gran ele que parte de la superficie, "como parte del entorno", según él mismo describe.
Pelli plantea construir una torre "delgada y angosta" con una planta elíptica, cuyo techo será fotovoltaico y cuyas paredes de cristal estarán protegidas por celosías de madera reciclada. "Es una torre simple, pero que no es estática. Parece un baile", explica el arquitecto, que en la base del edificio ha proyectado una calle "sevillana", con "naranjos y plantas de jacarandá", en la que irán ubicados los negocios. Pelli propone, además, construir un jardín sobre los edificios de las tiendas.
Sevilla contará también con el trabajo de cuatro grandes firmas arquitectónicas para otro proyecto: Norman Foster, Arata Isozaki, Jean Nouvel y Guillermo Vázquez Consuegra urbanizarán el espacio que hoy ocupa la fábrica de Cruzcampo en el barrio de Nervión.
Los arquitectos catalanes piden un concurso abierto para la reforma del Camp Nou
EL Barça también invitaría a participar a maestros de reconocido prestigio
02/12/2006 | Actualizada a las 03:31h | Barcelona
Dagoberto Escorcia | Una oportunidad para los arquitectos catalanes es lo que ha solicitado el decano del Col·legi d´Arquitectes de Catalunya, Jordi Ludevid, a la directiva del Barça, que tiene previsto efectuar una nueva ampliación y remodelación del Camp Nou, según ha podido saber
La Vanguardia.El Barcelona pidió una reunión con el decano de arquitectura para conocer su impresión y, al mismo tiempo, consejos sobre el inicio del proceso de la renovación del estadio. En ésta Ludevid defendió una sola idea: el concurso de adjudicación tiene que ser abierto para, de esta forma, dar oportunidad de competir a los arquitectos catalanes.
Ludevid también aconsejó que el proceso tuviera una primera fase en la que se presentara todo el mundo que quisiera para a continuación seleccionar a cinco o seis nombres, a los que en la fase decisiva se les encargaría un trabajo y el mejor proyecto sería el escogido. A juicio del decano, este sería el proceso más profesional y más democrático en una obra ambiciosa.
La directiva de Joan Laporta tiene previsto mantener una ronda de reuniones con otras entidades locales para que este ambicioso proyecto, enmarcado dentro de la última gran obra urbanística que se llevará a cabo en la ciudad de Barcelona con la remodelación del barrio de Les Corts, goce de la mayor socialización posible. De cualquier forma, el club pretende que la ampliación del Camp Nou no se convierta en un debate sino que sea un proceso ágil y abierto. En este sentido, la directiva invitará a arquitectos famosos de reconocido prestigio mundial a que participen en el concurso, cuya fecha de convocatoria se hará pública en breves meses.
El proceso de selección del arquitecto es largo, pero el Barcelona tiene la intención de presentar la nueva maqueta, precisamente, el 24 de septiembre del próximo año, el día en que el Camp Nou cumple su 50 aniversario, aunque dependerá mucho del proceso electoral a la alcaldía del ayuntamiento barcelonés, que culminará el 27 de mayo, que debe facilitar la licencia de obras.
Este diario también ha podido saber que el club ha designado a dos directivos para que en los desplazamientos del equipo por el extranjero aprovechen para mantener contactos con equipos de arquitectos especializados en mejorar la funcionalidad de un estadio por dentro. El desafío de la directiva, que sabe que el actual Camp Nou tiene bien resuelto el espectáculo visual gracias a la gran obra del recientemente fallecido Francesc Mitjans, es el de dotar al estadio de una estética más moderna en su parte exterior recubriéndolo con una
segunda piel y redefinir su parte interna. La pretensión es que la nueva ampliación y remodelación permita al Camp Nou vivir otros 50 años, y que se convierta en un nuevo icono arquitectónico de la ciudad y en un estadio de referencia mundial.
La ampliación, que se llevaría a cabo igualando la altura de la tercera gradería, aumentaría el aforo en unos 15.000 asientos. Todo el proyecto se financiaría con la recalificación de los terrenos del Miniestadi, cuyo proceso está paralizado hasta que no se celebren las elecciones municipales y se alcance un acuerdo con los vecinos de Les Corts.
Yo, mi arquitecto

La informática permite a cualquier ciudadano diseñar su propia casa.
28/11/2006 | Actualizada a las 00:00h
Rosa Salvador | Añora las tardes que pasaba jugando al Exin Castillos cuando era pequeño? ¿Le gustaba inventar modelos nuevos, añadirle torres y llegó a hacer incluso
fuertes para los vaqueros o parkings para los coches del Scalextric? En algunas personas la fascinación por la construcción no se ha ido con los años y hoy las nuevas tecnologías permiten continuarla pero desde las pantallas de un ordenador, creando construcciones virtuales.
Los nuevos programas han dado un nuevo paso para convertir un
juego en algo más: diversas empresas han sacado al mercado programas que permiten diseñar una vivienda, desde la distribución de las habitaciones, la ubicación y la forma de las ventanas hasta los colores de la cerámica de los lavabos y dar un
paseo virtual por la nueva casa.
El fenómeno tiene su origen en Estados Unidos, donde empezó a popularizarse a finales de los años noventa, impulsado por la tradición de vivir en casas unifamiliares y a menudo fuera de núcleos urbanos. Allí los programas más populares aseguran que permiten al usuario "ahorrar miles de dólares en honorarios de arquitectos".
En España, sin embargo, las cosas no son tan sencillas. Según el Col·legi d´Arquitectes de Catalunya, "la ley exige que todas las edificaciones tengan el visado de un arquitecto, y ningún profesional se va a arriesgar a visar y responsabilizarse de un proyecto que no haya elaborado". La legislación española, además, es muy diferente de la de Estados Unidos, cuna de estos programas, y varía además por ciudades o comunidades autónomas.
Estos programas, sin embargo, "dan nuevas herramientas a un sector del público que ha existido siempre: la familia que va a buscar a un arquitecto porque ha comprado una parcela y quiere hacerse un chalet", reconoce el colegio.
¿Cómo se verá la puesta de sol? Architectural Series 4000, de la firma Punch Software, es el programa de arquitectura más vendido de Estados Unidos desde el año 2000: descargable en Internet por apenas 200 dólares permite diseñar el jardín y la piscina y reproducir hasta el efecto en el porche de una puesta de sol. El programa está equipado para descargarse de la web del Informe Geológico de Estados Unidos la planta del terreno, para que el usuario tenga el trazado topográfico fidedigno de la parcela en la que construirá su casa.
Better Homes and Gardens Home Designer, de la firma Chief Architect, por 495 dólares permite elegir entre 1.500 modelos de plantas de casas y miles de modelos de puertas, ventanas, muebles y lámparas. El programa permite cargar fotos de casas existentes para probar cómo quedarían cambiando la decoración o los materiales e incluye herramientas constructivas
profesionales.
Así, calcula cargas y cimientos, crea automáticamente una lista de materiales para calcular el coste aproximado de edificar e incluye la opción
examen del plan,que evalúa si el proyecto se ajusta a los principios generales de construcción. En español se comercializa
Arquitecto 3d DX Home Edition y también el programa
SketchUp, de Google, que en su versión más sencilla puede descargarse gratis desde el portal.
Toni Casamor, arquitecto del estudio BCQ, asegura que "quien quiere individualizar realmente su casa no se siente satisfecho con uno de esos programas, que pese a tener muchas opciones obligan a estandarizar. Para ellos, realmente, la mejor opción es un arquitecto, que es quien puede traducir en una vivienda los sueños de su cliente.
El diseño de un chalet refleja no sólo los gustos de una persona, sino sus complejos, sus ansias de grandeza e incluso sus problemas de pareja. El buen arquitecto sabe interpretar eso. Por eso las viviendas se diseñan más hablando que dibujando". A su juicio, "los arquitectos actuales están lejos de ser los expertos estirados e inalcalzables que eran antes, y saben que un proyecto debe salir del diálogo con el cliente".
Casamor recuerda también todos los requisitos legales que ha de cumplir un proyecto, y que a su juicio no puede aportar un programa informático, y afirma que "muchas casas se compran en buena medida porque son una buena inversión. Y nadie se arriesga a invertir fortunas en un proyecto si no tiene la seguridad de que es irreprochable".
Toni Heras, gerente de la promotora Habitatge a Mida, reconoce que hay mucho interés entre algunos compradores por personalizar sus casas. Sin embargo, muy pocos, y son sobre todo jóvenes con pocos medios económicos, tienen la cultura para usar estas nuevas herramientas informáticas.
Educación invertirá un millón de euros en la creación de un Centro de Realidad Virtual en Catalunya
24/11/2006 | Actualizada a las 16:26h
Madrid. (EFE).- El Consejo de Ministros ha autorizado hoy al Ministerio de Educación y Ciencia a invertir 1.100.000 euros entre 2007 y 2010 para la creación del Centro de Visualización, Realidad Virtual e Interacción Gráfica (VIRVIG), que se construirá en Catalunya.
El Centro, que dispondrá de un presupuesto de 2,8 millones de euros hasta 2010, será gestionado por un consorcio que integran la Generalitat de Catalunya, la Universidad Politécnica de Catalunya y la Universidad de Girona además del MEC, que invertirá en él 300.000 euros adicionales durante el presente ejercicio.
El VIRVIG estará al servicio de expertos del sector público y privado y se centrará en la investigación y transferencia de tecnología en visualización, realidad virtual e interacción gráfica cuyas aplicaciones abarcan áreas como Medicina, Arquitectura, o desarrollo de fármacos.
Towers Will Change the Look of Two World Cities


(Imagen izquierda)
RMJM’s Gazprom City, planned for St. Petersburg, Russia.
(Imagen Derecha)
Thom Mayne’s design for the Phare Tower in La Défense, Paris.
By NICOLAI OUROUSSOFF
Published: December 4, 2006
The current mania for flamboyant skyscrapers has been a mixed blessing for architecture. While it has yielded a stunning outburst of creativity, it has also created an atmosphere in which novelty is often prized over innovation. At times it’s as if the architects were dog owners proudly parading their poodles in front of a frivolous audience.
This mad new world was much in evidence last week when planners announced the results of two major international competitions that included some of the world’s brightest architectural luminaries. In each case, a tower design will significantly alter the skyline of one of the world’s most beloved cities. But while the design for the Phare Tower in Paris is a work of sparkling originality that wrestles thoughtfully with the urban conflicts of the city’s postwar years, the other, the gargantuan Gazprom City in St. Petersburg, Russia, is a bone-chilling expression of corporate ego run amok.
Together, they train a lens on the range of architectural approaches to a daunting problem: the clash between the classical city and the inflated scale of the new global economy. And they underscore the limits of the creative imagination when it is detached from historical memory.
Designed by Thom Mayne of the Los Angeles-based firm Morphosis, the Phare Tower will rise amid the office towers of La Défense, the western business district conceived in the late 1950s as a way of expanding the city while protecting its historic core from overdevelopment. Embedded in this maze of generic towers and blank plazas, the tower will overlook the hollow cube of the 1989 Grande Arche and the elegantly arched concrete roof of the 1958 C.N.I.T. conference center.
Given the array of talent involved in this competition, the results overall were surprisingly tame. The lipstick form and vertical gardens of a tower proposed by Jacques Herzog and Pierre de Meuron are virtually a cliché of contemporary architecture at this point. And while Rem Koolhaas and Jean Nouvel made sincere efforts to address the nature of the site, both capped their towers with brutish geometric forms that feel strangely tacked on: in Mr. Koolhaas’s case, with four blocks that cantilever out from near the top of the tower, and in Mr. Nouvel’s with an upside down U-shaped mirrored form that suggests nothing so much as a gigantic magnet.
By comparison, Mr. Mayne dug deeper into the site’s convoluted history to create a building of hypnotic power. Viewed from central Paris, the building’s gauzy skin, draped tautly over the tower’s undulating form, will have the look of luxurious fabric. But as you draw closer, the forms will appear more muscular, with massive crisscrossing steel beams supporting a perforated metal surface.
The aura of the veil has a titillating vibe, but there is nothing superficial about this design. By drawing on what energy the site has — a tangle of roadways and underground trains — the tower transcends La Défense’s deadening urban reputation. Supported by a series of gargantuan steel legs evoking a tripod, the tower straddles the site, allowing pedestrian and train traffic to flow directly underneath. The skin lifts up to envelop a nearby plaza, linking it to an underground train station. Beneath this perforated metal skirt, gigantic escalators shoot up more than 100 feet to a lobby packed with restaurants and cafes.
The approach recalls the machine-age fascination with physical and social mobility that yielded masterpieces like the Gare de Lyon in Paris and Grand Central Terminal in New York. Pushing the idea further, Mr. Mayne rips the top off an existing plaza to reveal the trains and traffic passing underneath. As you ride up escalators linking the plaza to the lobby, seams open up in the building’s skin to create vertiginous views of both an underground world of shadowy figures and the monuments of the beloved city past the Arc de Triomphe to the east.
The notion of building as machine is tempered by the structure’s earnest environmental agenda. Double-layered skin on the south side of the building will deflect the harshest sunlight. On the north side, the surface peels apart to reveal transparent glass skin. The tower’s peak, conceived as an extension of the skin, seemingly fraying apart in the breeze, consists of a cluster of antennas and a wind farm that will generate electric power.
By embracing a populist lineage that stretches back through the Pompidou Center’s exoskeletal structure to the grand lobby of Charles Garnier’s Paris Opera, Mr. Mayne extracts unexpected beauty from this psychologically isolated site. In so doing, he redeems a scorned area of the city while forging one of the most powerful works Paris has seen in a generation.
If the Phare Tower demonstrates architecture’s potential as a civilizing tool, the design for the Russian energy conglomerate Gazprom matches Paris’s catastrophic 1972 Montparnasse Tower in its disdain for the architectural legacy of a world city.
The competition, won by the London office of RMJM, involved many of the same architects as the competition for the Phare Tower, from Mr. Koolhaas to Mr. Nouvel to Mr. Herzog and Mr. de Meuron, but its obscene scale dwarfs that of the Paris site. Dominated by a lone 77-story tower, the project includes more than two million square feet of office space on a site at the edge of the Neva River overlooking the Baroque dome of Smolny Cathedral. Gazprom plans to triple the size of its development there in subsequent phases of construction.
RMJM’s design is conceived as a pentagon that twists as it rises, culminating in a point akin to a spire. A second skin is wrapped around this structure with the goal of giving it a sleeker, more organic appearance. The tower rests on a banal corporate winter-garden lobby covered by a rooftop garden that slopes down to meet the ground at each end, in an intended echo of the classical gardens of St. Petersburg.
The architects claim that the tower’s form echoes the glorious spires that puncture the city’s skyline; they compare the second skin to a fur coat that would create a buffer zone insulating the interior from the city’s harsh winters. No matter how they seek to mask it in metaphors, however, this is a conventional corporate tower of the sort that can be found in abundance in Dubai, Singapore and Beijing. The mixed metaphors are a painful trivialization of history — and a sorry attempt to hide uncomfortable realities behind postcard images and trite advertising.
But RMJM was not the only culprit in this regard. Mr. Nouvel submitted a design for a row of slender towers encased in a transparent glass shell — a skyline frozen in a block of ice. A proposal by Daniel Libeskind consists of two asymmetrical towers whose swooping golden forms join to form a so-called “welcoming gateway” for the city.
Mr. Koolhaas doesn’t pretend that such a mammoth project can relate to the classical city. Instead, he proposes to compete with it. Conceived as a cluster of towers of uneven heights, some of which seeming to hover above the ground, his project churns with all the desires and fears of the traditional city. Huge floor plates that connect the towers at midpoint are conceived as vast social mixing chambers packed with auditoriums, cinemas, restaurants and bars. A series of smaller office structures are scattered around the building like stacked ice cubes.
The design is derived from an unblinking analysis of St. Petersburg’s darker history — from the regimented architectural planning under Peter the Great, an expression of the barracks mentality of a despot, to the city’s relative detachment from Modernism after power shifted to Moscow during the Soviet era. Mr. Koolhaas’s blocky forms, for example, are an echo of Kasimir Malevich’s abstract urban visions for a revolutionary society. His stacked cubes, arranged in a neat grid at the center of the development and more haphazardly along its edges, nod to the Soviet-era housing slabs that flank the site to the north.
RMJM’s winning design bypasses that history in favor of the banal reductivism of the global marketplace. But not even Mr. Koolhaas’s critical eye could have overcome the profligacy of this project, whose scale and grandiosity Stalin might have appreciated.
If Paris is proof that it is still possible to build big buildings that enrich a city’s meaning, Gazprom may finally reveal the limits of colossalism.
Piden diversificar opción de vivienda
Plantean departamentos con un cuarto para jóvenes, viudos y divorciados
Ella Grajeda
El Universal
Domingo 10 de diciembre de 2006
Para abaratar los costos de la vivienda en la ciudad de México, mejorarla y disminuir el déficit, una solución sería que los desarrolladores inmobiliarios y el Gobierno del Distrito Federal ofrezcan más opciones de acuerdo con las necesidades reales de las personas, es decir departamentos con un cuarto para jóvenes, viudos, adultos mayores y divorciados.
Desde la visión de José Luis Cortés, coordinador de Arquitectura de la Universidad Iberoamericana, cada vez hay mayor número de personas que viven solas, por lo que debería de aprovecharse esta situación para edificar viviendas pequeñas.
Incluso, los inmobiliarios deberían ofrecer ofertas para las familias que tienen poca descendencia.
Y es que, según datos del INEGI del 2005, hay una reducción significativa de hijos en los hogares capitalinos. Es decir, antes una familia tenía tres hijos y ahora dos.
Según datos del Registro Civil del Distrito Federal, al mes se registran 200 mil divorcios, mientras que el INEGI menciona que en el último censo contabilizó en esta capital a 403 mil personas mayores de 70 años de edad y 2 millones 996 mil jóvenes (de 15 a 34 años de edad).
Oscar Terrazas, del Área de Investigación de Estudios Urbanos de la UAM-Azcapotzalco, comentó que construir viviendas más baratas y destinadas a personas que viven solas no sería muy viable para los desarrolladores inmobiliarios, a pesar que enfrentan una sobredemanda en su oferta de vivienda de casi 50%.
"Muchos de los departamentos que venden son utilizados para rentarse y no viven los propietarios", consideró.
Desde su visión, las viviendas que ofrecen los desarrolladores son pensadas para familias hasta para cinco miembros, a pesar que hay algunos departamentos que miden hasta 60 metros cuadrados.
Por otra parte, destacó que existe la disyuntiva de que lo construido por los inversionistas privados no se vende en su totalidad. "Tan solo hay que observar unos edificios en la Benito Juárez que están prácticamente vacíos o mucha gente los compra para rentarlos", indicó.
Consideró que pese a cualquier medida que pudiera impulsarse para abaratar el precio de la vivienda el mayor problema será reducir el valor del suelo.
"El libro de las grandes ciudades está escrito"
ENTREVISTA ARQUITECTURA Juan Navarro Baldeweg
"El libro de las grandes ciudades está escrito"
ANATXU ZABALBEASCOA 09/12/2006
Sus últimos trabajos, el Teatro del Canal, que construye desde hace años en Madrid, la ampliación del Museo de Arte Abstracto ganado al suelo de Cuenca o el Auditorio de Vitoria, en el que se fundirá su trabajo como pintor con la arquitectura, dibujan a un arquitecto con vocación de construir edificios cercanos, reales, palpables y, como él apunta, humanizados. Juan Navarro Baldeweg (Santander, 1939) responde a la entrevista en su estudio, una casita racionalista en la colonia madrileña de El Viso.
PREGUNTA. Ha ganado el concurso para ampliar el Museo de Arte Abstracto de Cuenca. ¿Qué pesa más en ese trabajo la abstracción o la concreción de las casas colgantes?
RESPUESTA. Indudablemente la concreción. Todo el museo es una sucesión de pequeñas ampliaciones. Ésta está ganada a una caída del terreno, casi semienterrada. Es prácticamente una geología artificial en un lugar como Cuenca en el que el mayor espectáculo es su propia topografía. Así, la naturaleza del lugar es la protagonista. Yo procuraré trabajar con afecto para que tenga un brillo grande. El brillo, si se logra, sería lo más importante.
P. ¿Que brille?
R. Que brille como una joya, como algo que sin ser grande ni distinto enriquece lo demás.
P. ¿Cómo se puede brillar en arquitectura sin deslumbrar?
R. El concepto de protagonismo en arquitectura es muy complicado de explicar. Yo recuerdo como un edificio deslumbrante la casa de Barragán en México. Visitarla me dejó un recuerdo brillante en el sentido íntimo de la palabra: imborrable.
P. ¿Por qué?
R. Porque se oponía a todo lo demás: al ruido, a la confusión, a la exhuberancia. El brillo para mí no es protagonismo visual. Debemos superar la concepción de la arquitectura como objeto y concebirla como un amplificador de algo que tiene valor.
P. ¿Qué opina de lo que hoy llamamos iconos? ¿Son tan nefastos o tan positivos como parecen creer críticos y políticos?
R. Hoy se habla de los iconos de una manera provinciana, que confunde. Para mucha gente un icono es una obra grande, destacada, emergente. Y no es así. Un icono es siempre un trabajo que reorienta. Así se puede entender por qué el Guggenheim de Bilbao es un icono: porque reorienta toda la ciudad, trabaja más allá del edificio. Esa manera de complementar es para mí relevante. Por eso los iconos no son siempre grandes, ni altos, ni llamativos. Pero siempre brillan. En Nueva York, por ejemplo, el icono es Central Park. Porque es precisamente lo que rompe la sucesión de la ciudad.
P. ¿Qué son los edificios que buscan ser iconos y no reorientan la ciudad?
R. Fallos. Además creo que los iconos no se buscan, se encuentran. Lo que nace para dejar una huella es muy difícil de prever. Cualquier persona que trabaja en el arte sabe muy bien que la obra maestra acontece, llega a un autor. Aunque el autor deba estar preparado.
P. ¿No se puede diseñar un icono?
R. El arte es esquivo. Y por eso la arquitectura, para serlo, tiene que buscar algo más que a ella misma.
P. ¿Qué hace el icono el edificio o el contexto?
R. Toda la arquitectura es una casa dentro de otra. Una casa dentro de la naturaleza. O una casa en la ciudad. Hoy cada vez se trabaja más reconstruyendo lo que ya está hecho. El ejemplo paradigmático es Gordon Matta-Clark, que hacía obras dentro de las obras en los años setenta. Él tenía una actitud en la que ya aceptaba que el mundo es hoy muy artificial. Está todo muy construido.
P. ¿Qué se puede aportar?
R. Nada desde las sustancias primarias, como piensan los modernos. Se puede aportar tomando como dato lo ya construido. Hoy se trabaja en el lado de la metamorfosis.
P. Y eso ¿cómo se traduce en arquitectura?
R. En Madrid tendría mucha más fuerza icónica reutilizar edificios ya construidos que construir torres altas. Unir un rascacielos y una vivienda con una pradera, establecer nuevas relaciones me parece más osado que construir nuevos edificios. Tratar de convertir en iconos nuevos edificios es una actitud antigua, provinciana y conservadora.
P. ¿La innovación es una actitud?
R. El libro de las grandes ciudades está escrito. Lo que queda por hacer son nuevas lecturas a través de la metamorfosis de lo que existe. Además, el brillo no tiene por qué ser espectacular. La arquitectura puede proporcionar una experiencia brillante haciéndose incluso invisible. Una red de plazas públicas en las que pudiéramos volver a contemplar el paso del día sería algo extraordinario en una ciudad tan intensa como Madrid.